Es el puente urbano más largo del país, con 850 metros de extensión. Conecta el tráfico de la NQS (carrera 30) con la Autopista Norte de Bogotá en sentido sur-norte en una calzada de 12 metros con tres carriles, 15 metros arriba del nivel del piso, su punto más alto.

Pero en la práctica, el puente de tercer nivel de la calle 92 comienza casi 50 metros bajo tierra, donde 248 pilotes de 40 metros de longitud, fabricados en concreto y acero, conforman la base de la cimentación. Fueron hincados (clavados) en el piso como lo haría un martillo con una puntilla, solo que en este caso se utilizó una máquina piloteadora.